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    Rediscover the Saints - Beast Lent Ever

    Gospel Reflection: Encountering Jesus

    This year’s BEST LENT EVER content is drawn from Matthew Kelly’s new book: Rediscover the Saints.

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    View Video Transcript: English Spanish

    Transcript

    Tomorrow, we hear the story of the woman at the well. When Jesus shows up at the well, she got this attitude of like “what are you doing here." So she ignores him, and many people, when they first encounter God, they sort of ignore him, right? And then Jesus engages her—tries to engage her. She's very standoffish. Very often, when God tries to engage us, we're very standoffish. And Jesus asks her for some water and she's like: Well, you don't have a bucket. And he says: Well, I'll give you water, a different type of water. She's like: Well, where are you going to get that from? Again, don't have a bucket.

    And so she goes from ignoring him to being standoffish to being curious to being skeptical. Okay, where are you going to get this living water from? You tell me if I have this living water then I won't never be thirsty ever again. Where are you going to get that living water from? And you don't even have a bucket.

    And of course, here in this particular part of her journey, we see very clearly that she's trying to apply human thinking to a spiritual reality, that she's trying to materialize a spiritual reality, when the reality is that Jesus' water doesn't need a bucket. Or the water that Jesus is talking about doesn't need a bucket. And so she goes from ignoring him to being standoffish to this curiosity to this skepticism. It's like: How are you going to do that?

    And then he tells her about her life. And that, of course, captures her imagination. That intrigues her. It's like: Hold on a minute; this guy just showed up in town, and he knows about me, and he knows about my life. And at that point, she calls him a prophet, which in and of itself is a profession of faith, a minor profession of faith, because she acknowledges: Okay, you've got a gift; you're a prophet; you've been sent by God. And then she goes to her friends, to her family, to the village and says: Hey, come and check this guy out; he told me all about my life. And as the people encounter him, as the people react to him, they then begin to refer to him as the Messiah.

    And so in this one reading, we see this whole journey from ignoring God to being standoffish with God to being curious about God to being skeptical about God to believing in God and, of course, to being open to God's ways and God's plans. And so much is accomplished in so short a time in this one story in the Bible. And this, of course, is just one way to look at it, just one way to look at it. Another way to look at it is to compare our journey with the woman's journey. How will you listen to the Gospel when you're in mass tomorrow?

    Transcript (Español)

    Mañana escuchamos la historia de la mujer en el pozo. Cuando Jesús aparece en el pozo, ella tenía una actitud de «¡¿Qué estás haciendo aquí?!» Así que ella lo ignora, y mucha gente cuando se encuentra por primera vez con Dios, lo ignora, ¿verdad? Entonces Jesús se acerca —trata acercársele. Ella es muy distante. Muy a menudo, cuando Dios trata de acercarse, somos muy distantes. Jesús le pide un poco de agua y ella dice: «Bueno, no tienes un cántaro». Y él dice: «Bueno, yo te daré agua, un tipo diferente de agua. Ella cuestiona: «Bueno, ¿de dónde vas a sacar eso? Nuevamente, tú no tienes un cántaro».

    Y así, ella pasa de ignorarlo al distanciamiento, a la curiosidad y al escepticismo: «¿De dónde vas a sacar esta agua viva? Tú dices que si tomo de esta agua viva no volveré a tener sed. ¿De dónde vas a sacar esa agua viva? Y tú ni siquiera tienes un cántaro».

    Y por supuesto, es aquí en este punto particular de su camino donde vemos muy claramente que ella está tratando de aplicar el pensamiento humano a una realidad espiritual, que ella está tratando de materializar una realidad espiritual, cuando la realidad es que el agua de Jesús no necesita un cántaro. O que el agua de la que Jesús está hablando no necesita un cántaro. Así, pasa de ignorarlo a ser distante, de la curiosidad a este escepticismo: «¿Cómo vas a hacer eso?».

    Y luego él le habla de su vida. Y eso, por supuesto, captura su imaginación. Eso la intriga. Es como: «Espera un minuto; este tipo acaba de aparecer en la ciudad, y sabe de mí, y sabe de mi vida». En ese momento, ella lo llama profeta, que en sí mismo es una profesión de fe, una pequeña profesión de fe, porque reconoce: «Bueno, tú tienes un don; eres un profeta; has sido enviado por Dios». Y luego va con sus amigos, con su familia, con el pueblo entero y les dice: «Escuchen, vengan a ver a este hombre; él me ha contado todo sobre mi vida». Cuando la gente se encuentra con él, cuando la gente reacciona a él, entonces comienzan a referirse a él como el Mesías.

    De manera que, en esta lectura vemos el camino completo: ignorar a Dios, ser distante con Dios, ser curioso acerca de Dios, ser escéptico acerca de Dios, creer en Dios y, por supuesto, estar abierto a los caminos y los planes de Dios. Esta pequeña historia de la biblia nos enseña mucho en poco tiempo. Y esto, por supuesto, es sólo una forma de verlo, sólo una manera de verlo. Otra forma de verlo es comparar nuestro camino espiritual con el camino de la mujer. ¿Cuál será tu actitud cuando escuches el Evangelio en la misa de mañana?

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