The God Claim

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Transcript

In a modern secular culture, there's always these debates about who Jesus was and whether or not he existed and all these sorts of things, whether or not he rose from the dead, whether or not he did all these miracles. But when you really get into it, the evidence of Jesus is overwhelming and inspiring. We can argue about whether or not he rose from the dead or did all these miracles, but whether or not he actually existed is completely beyond dispute. Over and over in the gospels, Jesus refers to himself as the son of man. You ever wonder what that meant? Do you ever wonder, okay, what was he referring to there? Ever wonder what's the significance of that? When Jesus said, "I am the son of man," what he was really saying was, "I am the one that Daniel spoke about. I have dominion and glory and kingship. Every nation will worship me. People of every language will serve me. My dominion is divine. Worldly dominion can be taken away, but my dominion is not worldly and it cannot be taken from me. My kingship is divine. The kings of this world can be murdered and overthrown. Their kingship and kingdoms can be destroyed, but my kingship is inseparable from who I am. It cannot be taken or transferred to anybody else. I am the one you have been waiting for." That's what he was saying. Jesus was saying, "I am the one you've been waiting for. I'm the one all your ancestors have been talking about. I'm the one you've been waiting for." And he says the same thing to you and me today. He's the one we've been waiting for. Whether we're aware of that or not, he is the one that we've been waiting for.

Transcript (Español)

En la cultura secular moderna siempre existe el debate acerca de quién era Jesús y si existió o no, si fue esto o aquello, si resucitó o no de la muerte, si hizo o no todos aquellos milagros. Pero cuando realmente indagas un poco, la evidencia de Jesús es contundente e inspiradora. Podemos argumentar que resucitó o no de la muerte, o si hizo todos esos milagros, pero que haya existido es incuestionable. Una y otra vez en los Evangelios, Jesús se refirió a sí mismo como el Hijo del Hombre. ¿Te has preguntado alguna vez lo que esto significa? Cuando Jesús se refiere a sí mismo como el Hijo del Hombre, lo que realmente estaba diciendo era: «Yo soy aquel del que Daniel les habló. Tengo dominio, gloria y trono. Todas las naciones me adorarán, gente de toda lengua me servirá. Mi potestad es divina. El dominio que ejerce el mundo puede ser arrebatado, pero mi potestad no es mundana y no se me puede quitar. Mi trono es divino. Los reyes de este mundo pueden ser asesinados o destronados. Su trono y sus reinos pueden ser destruidos, pero mi trono es inseparable de quién yo soy y no puede ser tomado ni transferido a nadie más. Soy aquel que han estado esperando». Eso es lo que estaba diciendo. Sí, estaba diciendo: «Soy aquel que han estado esperando. Soy aquel del que han estado hablando sus ancestros. Soy aquel que han estado esperando». Y hoy nos dice lo mismo a ti y a mí. Él es el que hemos estado esperando. Seamos conscientes de ello o no, Él es al que hemos estado esperando.

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Today’s reflection content is taken from Chapter 5 of Matthew Kelly’s book: Rediscover Jesus

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